Estancadas las obras en la represa hidroeléctrica Patuca III en Honduras
Las obras de la primera etapa del embalse se paralizaron por completo desde hace una semana debido al retiro provisional de los obreros chinos y hondureños amenazados de muerte por los dueños de las tierras donde se edifica el monumental proyecto de infraestructura.
La suspensión de los trabajos también obedece a que el Gobierno aún no ha materializado el préstamo de más de 295 millones de dólares que se requiere para comenzar la segunda fase de la obra, que contempla la edificación de la cortina y la instalación de los dos generadores de 52 megavatios cada uno. De la obtención de esos fondos externos depende que continúe la obra; de lo contrario su futuro es incierto.
En este punto, representantes de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) radicados en la zona indicaron que los trabajos de la segunda etapa están planificados para reanudarse en noviembre del presente año.
Patuca III es el principal de los tres embalses, junto con Patuca I y Patuca II, que el Estado hondureño proyecta construir en la zona a un costo de más de 1,200 millones de dólares para generar aproximadamente 524 megavatios.
Esta obra se localiza a unos 12 kilómetros de la comunidad de Patuca, entre la confluencia de los ríos Guayape y Guayambre, en el departamento de Olancho. Una vez concluido, el espejo de agua del embalse cubrirá unos 72 kilómetros cuadrados y afectará a unas 18 comunidades aguas arriba de la cortina.
Las perjudicadas son más de 350 familias residentes en las comunidades de Piedras Amarillas, Terrero Blanco, Las Delicias, San Fernando, Las Mangas, Las Delicias, La Cruz, La Vega, San Jerónimo, Ocotillal, Quebrada Honda, El Guayape, La Pista, Las Corrientes, Sabanagrande y La Calabacera, entre otras.
En el proceso de indemnización, Enee ya ha pagado parte de las tierras a más de la mitad de los afectados en cuatro categorías de indemnización, pero la otra mitad todavía tiene pendiente recibir la compensación de sus propiedades.
En este último grupo hay varias familias que se niegan a negociar con base en los “irrisorios” valores que les ofrece la estatal, lo que ha generado un estira y encoge con el Gobierno.
Uno de los afectados que rechazan el precio de “gallo muerto” que le ofrece la Enee es Santiago Alvarado Calona, propietario de 120.6 manzanas en ambas márgenes del río en la comunidad de Piedras Amarillas, donde se asentará la cortina del embalse.
Según él, la Enee solo pretende pagarle 20 mil lempiras por cada manzana y con base en la última categoría, es decir, tierras no agrícolas; pero alega que sus propiedades gozan de alto potencial minero porque de ahí la empresa Sinohydro se abastecerá de cemento, arena y grava para edificar el proyecto.
Cansado de negociaciones infructuosas y constantes reclamos, el martes de la semana anterior, Alvarado Calona y otros afectados llegaron al campamento central de Sinohydro y de la Enee y amenazaron al gerente de la empresa china con sacar a todos los trabajadores a tiros si seguían construyendo sin antes haberle pagado sus tierras.
Los ejecutivos de Sinohydro optaron por suspender las obras y retirar hasta segunda orden a todos sus técnicos, ingenieros y obreros por “motivos de seguridad”, al tiempo que advirtieron al Gobierno que no retornarían hasta que resuelva el pago a los afectados.
Tensión en la zona
Un equipo de Diario LA PRENSA se trasladó al sitio donde se cimenta la central hidroeléctrica y pudo comprobar la paralización de todos los trabajos y el ambiente de tensión que impera en la zona. La obra está inconclusa y desolada.
Debido a las últimas tres protestas y el creciente malestar de los pobladores por el impago de sus tierras , la seguridad en la zona se ha redoblado con más efectivos del Noveno Batallón de Infantería, quienes ejecutan registros minuciosos en busca de armas entre los visitantes.
En la carretera y los alrededores del sitio en construcción se encuentran instaladas varias garitas con efectivos del Ejército que se turnan cada 12 horas e impiden el paso de personas ajenas al proyecto.
A pesar del fuerte resguardo militar, el equipo de LA PRENSA pudo ingresar al plantel central y cerca de los túneles de derivación, donde también se encuentran parapetados varios soldados con orden de no dejar pasar a nadie.
La planta de producción de cemento y la trituradora de material rocoso, ubicadas en la orilla de la carretera y en lo alto del lugar donde se construirá la cortina, también se ven desoladas y sus únicos ocupantes son los dos efectivos militares que les dan seguridad.
El retiro del poco personal que ha quedado en la obra ocurrió tres días antes de la visita de LA PRENSA.
Uno de los traductores chinos, que solo se identificó como Dimas, confirmó en su limitado español que “por ahora los trabajos fueron suspendidos” y que por consiguiente era el único empleado de Sinohydro que había quedado en el campamento, mientras que el resto del personal ejecutivo se desplazó a Tegucigalpa a “hablar con las autoridades de la Enee”.
Indicó que, en vista de que la primera fase del proyecto está casi concluida, solo se han quedado laborando 25 técnicos e ingenieros chinos y 73 obreros hondureños, pero que, a causa de las amenazas de los terratenientes, estos han sido suspendidos temporalmente, mientras el Gobierno resuelve el pago de las indemnizaciones. Tampoco pudo precisar en qué fecha comenzará la segunda etapa del proyecto porque eso obedece a las gestiones del Gobierno de Honduras en China con el objetivo de obtener financiamiento para iniciar la construcción de la cortina del embalse y terminar la instalación de las turbinas.
Refuerzan seguridad
El jefe del emplazamiento militar del proyecto, teniente de infantería Óscar Leonel Baca, explicó que las obras aún pendientes fueron suspendidas desde el martes anterior para evitar que los obreros sufrieran un atentado, ya que los propietarios amenazaron seriamente con quitarle la vida a quien se atreviera a seguir laborando en el proyecto.
Por las advertencias se optó por reforzar la seguridad en el sitio donde se construye la represa y en el campamento base de la empresa, para lo cual se dispuso de un contingente de 50 efectivos de las Fuerzas Armadas.
“Las amenazas son muy graves y por eso las instrucciones que tenemos son resguardar el proyecto y prestarle seguridad al personal nacional y extranjero que labora en la construcción de la represa”, afirmó el oficial militar.
Primera fase, concluida
A pesar del litigio de las tierras con los pobladores, la primera fase del proyecto de infraestructura, consistente en el revestimiento de los estribos laterales de la montaña, la construcción del túnel de derivación del río y la casa de máquinas, avanzó en tiempo y forma y se concluyó en más del 90%.
Esta primera etapa fue financiada con más de 50 millones de dólares de fondos nacionales de la iniciativa de Petrocaribe. La segunda etapa se desarrollará con un préstamo por más de 290 millones de dólares de bancos de China.
Una fuente de la Enee informó que el gerente Emil Hawit viajará en los próximos días a China a gestionar los fondos, pero no precisó el tiempo que llevará reanudar las obras.
Fabricio Lobo, encargado de apoyo de la Enee en el proyecto Patuca III, aseguró que la primera etapa está concluida y solo esperan que se materialice el financiamiento para iniciar los trabajos de construcción de la cortina y la instalación de las turbinas de generación en la sala de máquinas.
Aseguró que a la fecha se cumplieron los tiempos de la obra, con algunos pequeños atrasos por la temporada lluviosa. También finalizó la construcción del campamento base donde se alojará el personal de la empresa Sinohydro, empleados de la Enee y los efectivos del Ejército que brindan seguridad.
“Todo está muy bien, conforme a la programación, y no hay nada que criticarle al proyecto”, dijo en defensa de los atrasos.
Señaló que los chinos han quedado haciendo algunas obras menores para la segunda etapa del proyecto, el cual tentativamente deberá empezar a ejecutarse en los primeros días de noviembre, pero eso depende del financiamiento.
Sobre las amenazas de los propietarios de la tierras, Lobo minimizó la situación y dijo que los reclamos provienen de un pequeño grupo de terratenientes que no están de acuerdo con los avalúos y por “eso están renuentes a la continuidad del proyecto”.
No obstante enfatizó en que esos problemas están resolviéndose entre la Enee y los afectados, pero que los trabajos del proyecto no se han detenido.
El ministro de Planificación, Julio Raudales, afirmó que habría financiamiento de un banco chino. Sería un crédito blando de $295 millones, a 25 años plazo y un interés del 4%.
Aunque el Gobierno no especificó el nombre del banco con el que se hacen las gestiones, Raudales aseguró que los fondos estarían listos en un mes para reanudar las obras paralizadas por la falta de pago de indemnizaciones.
Datos sobre patuca III
Ubicación El embalse Patuca III o Piedras Amarillas está localizado en el departamento de Olancho, entre los municipios de Catacamas y Patuca, a 5 kilómetros de la confluencia de los ríos Guayape y Guayambre.
Capacidad Tendrá una cortina de 57 metros de alto y una casa de máquinas con dos turbinas de 104 megavatios que suplirán energía por medio de una nueva línea de transmisión de 42 kilómetros de largo.
Tiempos La construcción del complejo hidroeléctrico está programada para efectuarse en cinco años. Se espera que en noviembre de este año comience la segunda etapa del proyecto.
Costos El costo de inversión del proyecto según los precios de octubre de 2009 era de 263.96 millones de dólares estadounidenses. Se espera el desembolso de un banco chino para financiar las indemnizaciones.
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